Manual del Perfecto Idiota Tuitero

Mié, 03/06/2013 - 11:16 -- nanni_an

Por Romeo Cabrera @romcabrera

En 1996 tres autores escribieron el "Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano" satirizando el pensamiento de los grupos de poder latinoamericanos. Inspirado en el título de ese ensayo, presento esta breve taxonomía de aquellos tuiteros que se esfuerzan para hacer día a día de Twitter un lugar peor.

 
1.- El retuiteador con laughtrack.
 
En Twitter el laughtrack o risas grabadas, cumplen la misma función que en la TV: "Ríase aquí, por si no se había dado cuenta de que lo que acabo de compartir es un chiste".
 
Ejemplo:
 
 
Aparte de insultar tu inteligencia, el retuiteador con laughtrack te obliga a ver nuevamente un tweet que muy probablemente ya leíste de quien lo tuiteó originalmente, pero agregando la valiosa información de la cantidad de JAs que esta persona emitió al leerlo.
 
2.- El hater
 
Se recomienda extrema precaución al acercarse a este habitante de la tuitósfera (está bien, prometo no usar este término nunca más en la vida). Para este ser, el odio no es sólo es un estilo sino una razón de vida. 
 
Se alimenta principalmente de opiniones populares y tendencias, ya que un mundo en el cual todo mundo se lleve bien y no hayan diferencias es su mayor pesadilla. 
 
El hater frecuentemente pasa odiando a quien está más a la mano: es decir a sí mismo. Así también tiene la capacidad de odiar incluso al odio ajeno.
 
Ejemplos:
 
HATER -> Otra vez mis compañeros escuchando Arjona en la oficina, ridículo pseudopoeta del oximorón grandilocuente
 
META HATER -> "Oh sí qué original que soy por odiar a Arjona", más ridículo otro que usa palabras rebuscadas y se la tira a intelectual.
 
 
3.- El Hashtaguero crónico
 
A este espécimen tuitero lo puedes encontrar siempre esperando que parta el próximo trencito de hashtags para subirse en él. Su sueño dorado es pegarle al premio gordo con un hashtag super ingenioso que lo lleve al cielo del favstar. El problema es que lo intenta demasiado.
 
 
 
 
4.- El voceador
 
Ya que están leyendo este artículo, si lo ven a @alejandrovaras díganle que le mandé un mail, que se deje de domofiestas y me responda.
 
No realmente, pero esa es la manera en la que se comporta este habitante de twitter. En una era con decenas de formas de comunicarse punto a punto: llamadas telefónicas, SMS, Whatsapp, Skype y hasta por DM; esta persona piensa que la mejor forma de contactar a alguien es mandarle un tweet abierto que es leído incluso personas que no tienen la mínima idea de quien es ese tipo.
 
Para quienes no lo sabían (ya que al parecer no es completamente obvio), un tweet que empieza con un mention a una persona sólo aparece en el timeline de tus seguidores que también siguen a esa persona.
 
El TL es un recurso valioso, cada tweet implica segundos que sumados finalmente reflejan tiempo. Respeta el tiempo ajeno, disminuye al máximo la información irrelevante a mostrar a quienes te siguen.
 
 
5.- El Opinatodólogo
 
El Opinatodólogo es el tuitero que siente que tiene la obligación con Dios, su patria y su familia, de opinar sobre absolutamente toda situación que se comenta en twitter. Él es politólogo, vulcanólogo, escatólogo, cosmetólogo, crítico de arte, cocina, cine, música, televisión.
 
Un caso especial del Opinatodólogo es el Capitán Obvio. Famoso por sus tweets "está lloviendo", "llegó febrero", "temblor, temblor!" y similares.
 
Gracias Capitán Obvio, ¡qué haríamos sin tus agudas observaciones!
 
 
 
6. El tuitero de fórmula
 
Habemus tuiteros con estado civil: tuiteando ando tuits de fórmula como deporte extremo. Será original, decían... será entretenido, decían. Hay un círculo en el infierno reservado para ellos. De esa manera no, que me enamoro. Eso. Fin del comunicado.
 
 
Deja de tuitear así. Por favor. Detente. Basta.
 
 
7.- Los sabelotodos
 
El nombre describe a este ser. Siempre tiene un link de wikipedia a la mano para demostrar algún dato técnico o hecho, por más trivial que este sea. Además, se cree la autoridad máxima para reglamentar la manera en la que todos los demás deben tuitear. Lo más gracioso es que a pesar de toda la autoridad que aparenta tener, apenas llegará a 500 seguidores. Uno de los casos más agudos puede ser hallado en esta cuenta.
 
PS: Cualquier parecido o alusión a la realidad es completamente intencional. OBVIO pues, si es el resultado de leerlos todos los días. Como Pana Les Digo.