Hija de los 90s

Vie, 09/20/2013 - 12:57 -- nanni_an
 
Nací en los 80s y vi vivir y morir al copete, pero no alcancé a ser una persona de verdad  hasta los 90s cuando ya sabía escribir y leer, la Pekes. Los niños de los 90s fuimos criados a punta del rojo N°6 del Fresco Solo, uno pensaría que no importa, porque igual terminamos decentitos, pero no, porque algo debía estar mal en nosotros si nos creímos que cuando sonaba La Cabra se iba a aparecer el diablo,  o que los discos de Xuxa oídos al revés eran satánicos.
 
El top 3 de mis miedos infantiles noventeros eran Chucky, Freddy Krueger y Pennywise (el payaso de IT), yo era la típica pelada que se la pasaba jodiendo para que la dejen ver películas de miedo y luego jodiendo porque no quería dormir sola. Yo era súper cobarde, por ejemplo, si escuchaba la voz del ufólogo Rodríguez, me paralizaba, moviendo mi mirada de la tv a la ventana, porque seguramente los aliens esa noche irían por mí, me llevarían en su nave y regresaría con un bebé extraterrestre ilegítimo, a quien nunca hubiese sabido qué decirle sobre su padre pero que tal vez algún día comande al planeta tierra.
 
Boo
 
¿Se acuerdan de ese dizque fantasma que aparecía en la película “Tres Hombres y un Bebé”? ¿Cuando decían que donde se filmo la peli había muerto un niño y que se lo podía ver en la peli parado tras una cortina? Sino lo oyeron/vieron díganle a la vida que les devuelva sus infancias porque están rotas.  En la época en la que las cosas de la tv no se podían volver a ver así no más, te la crees, temblé agarrada de la pierna de mi mamá toda la noche. Luego vi la explicación en internet y cambiaron todos mis paradigmas de la vida y muerte.
 
Cuando no me la pasaba asustada por todo lo anterior jugaba a ser valiente, porque como toda buena niña noventera yo ERA Kimberly de los Power Rangers, y me sentía insultada si alguien sugería que fuese Trini, qué asco. Gritar “Morfosis” era una cosa de todos los días. ¿Qué quieres desayunar’ –Mórfosis . Afortunadamente crecí y llegó a mi vida la tv por cable, no me acuerdo de nada de lo que me explicó Clarissa pero sí sé que la intro de Pete y Pete era lo mejor del mundo. El presidente en la nariz, la cabina telefónica que no dejaba de sonar, el Inspector N°34, eso fue maldita sea buena tv.
 
Clarissa, explícame porqué tu gorra es tan horrible
Clarissa, explícame ¿por qué tu gorra es tan horrible?
 
A veces veo modas tontas como los accesorios con siluetas de mostachos y quiero golpear al mundo por idiota, luego me calmo cuando me acuerdo que yo use collares con chupones gigantes, y que el chupón fue en algún momento de la historia de la humanidad un fashion statement. ¿Si ven? Rojo N°6
 
Símbolos fálicos todos
 
El amado Burger King y su Club de chicos, todos variaditos, uno negro, uno en silla de ruedas, un nerd, porque todos sabemos que la comida chatarra no discrimina. Pero el mayor exponente de la inclusión racial fue el Capitán Planeta, aunque si fue chance discriminante que justo al personaje sudamericano le hayan dado el poder más gil: “Ma ti posee los poderes del corazón para promover cariño, pasión y simpatía a las personas del mundo para que se preocupen por el planeta. También puede comunicarse telepáticamente con los animales.” ¿Qué es esa huevada? Sino les puedo ordenar telepáticamente a un grupo de monos/tiburones/poodles que ataquen como locos esa nota no sirve para nada. Piénsenlo, si hay un incendio, con agua, aire, fuego o tierra podrías arreglar el problema, ¿el man de corazón qué hace?, ¿logra apagar el fuego a punta de cariño? No, es un poder cojudo.
 
Los animales exóticos no son mascotas, hipócrita.
 
En los 90s los stickers no se pegaban, se guardaban en álbumes. En esa década conocí a mi primer amor: Mario, un día me llevó al mundo de las estrellas en un Yoshi azul con alitas y lo ayudé a ganarle a Bowser en un globo aerostático, lo turro es que al final el man se portó canalla y me abandonó por una maldita Peach.
 
Fuimos culpables de andar por la vida con faldas de cuadritos y medias hasta la rodilla, no te hagas la inocente, tú  también te pusiste alguna prenda que en lugar de botones tenía imperdibles gigantes y usaste una mochilita. Y en la mochilita iba esa maravilla del mundo moderno llamada “agenda electrónica”, un aparatito bien pendejo. Lo más avanzado de la tecnología era hacer “conferencias” telefónicas hasta que llegó la Aptiva a hacernos perder la inocencia en los chat del mirc.
 
Visito los 90s de vez en cuando, es un gran desfile colorido, con carrozas y grupos de baile que me pasan saludando: Bernard en el almuerzo, Vicky la robot, Jiban, Las Tortugas Ninja y Vanilla Ice cantando el Ninja Rap, los Trolls,  Duckman, los monstruos de Ay Monstruos, la sociedad de la media noche, Simba llorando la muerte de Mufasa, el pelo de tío Jessie, la Trapper Keepper, Doug, los Motoratones de Marte, los Pizza Gatos Samurai, el Dr. Expertus, Sailor Moon, Pinky y Cerebro, Jacko, Wacko y Dot, Lisa Frank (también Loeb), las Spice Girls, Alicia Silverstone, Daria, los manes de Reality Bites y también los de Empire Records, Ruth de MTV, Alanis con su voz magistral y muchos tantos otros, y al final de este desfile viene majestuosa, en una carroza brillante, la reina de todo, la gloriosa Britney Spears, llega bailando con sus dos moñitos, inocente de su destino.
 
Seré virgen hasta el matrimonio
 
Pasa el desfile y se va de largo, y de pie sobre el cemento me dejan todos abandonada, y mientras mi infancia se aleja nuevos amigos se acercan, Turk, JD, Frodo y los manes de System of a Down, me llevan de la mano a una nueva década, pero eso ya es otra historia.